miércoles

Consejos para regañar a tus vendedores

A todos nos gusta dar buenas noticias. Es fácil y placentero. Pero en algún momento tendremos que criticar o afear conductas y, la verdad, no se nos da nada bien.

No siempre es posible ser empático en estos casos. Puede que estemos tan enfadados que no veamos más allá de nuestra nariz enrojecida. Por eso mismo debemos entrenar nuestra asertividad. Decir sin dañar. Conversar entre seres racionales. Dejando las emociones fuera.

He aquí algunas pautas:

1.- Positividad. Los comentarios negativos no deben ser la costumbre, más bien lo inusual. Si alguien persevera en alguna conducta poco adecuada, tratar el asunto de forma diferenciada.
2.- Foco. No aproveches para descargar tus propias tensiones. Tiene que ver con una actitud o con un hecho de la persona que está a tu cargo, no de lo que tu sientes.
3.- Rapidez. Cuanto antes expongas tus argumentos respecto al tema tratado, más influencia tendrás. Después será difícil desligar emociones y evitar relacionarlo con otras circunstancias.
4.- Individualizar. Un hecho, una respuesta. No le saques flecos a lo que ha ocurrido ni lo extrapoles a otros momentos, aunque parezcan similares.
5.- Contacto. Trátalo en persona. No uses otros medios tipo mensaje o e-mail.
6.- Solucionar. Busca el origen del problema y no al culpable. Te pagan por resolver problemas, no para juzgar a personas.
7.- Escuchar. Escucha antes de sacar conclusiones. Pregunta para conseguir que te den las respuestas. Aprovecha para formar a tu pupilo.
8.- Limitar. Una vez solucionado, se termina el problema. Si lo utilizas de ejemplo, agradece, no humilles.
9.- Ser humilde. Acepta las críticas. Puede que seas parte del problema. Asume tu responsabilidad. Agradece que te lo hayan sabido comunicar.

2 comentarios:

  1. 100% de acuerdo... el truco siempre es el mismo, la primera frase cuando vas a regañar a alguien es: ¿Qué ha pasado?

    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. ¿Y cuál es la respuesta más habitual a esa pregunta? ¡Una excusa!
    Estamos tan acostumbrados a buscar culpables que cualquier pregunta la vemos como un dedo acusador. Es puro instinto de protección.

    Gracias por comentar, Juanjo

    ResponderEliminar