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Lenguaje corporal en ventas

No tenemos suficientes datos como para defender a ultranza que el estudio del lenguaje corporal es una disciplina científica. Sinceramente no podemos. Máxime cuando precisamente es la ciencia la que refuta muchas de las teorías. El último mito en caer es el de que la mentira se detecta en la mirada. Estudios recientes demuestran que no es cierto.

Sin embargo cuando te dedicas a la escucha activa descubres patrones gestuales que te adelantan acontecimientos. Puede que sólo sean intuiciones o movimientos repetidamente observados, pero lo cierto es que a veces adivinas el transcurrir de la conversación.

Lo malo es que estos gestos se pueden aprender. Los actores lo hacen. Es más, ni siquiera aprenden todos los micromovimientos, sólo los más generales. Y con ellos logran embaucarnos. Es posible que con esos aspavientos abran el agujerillo suficiente por el que entramos en tropel. A lo mejor porque nos gusta implicarnos, o porque escuchamos poco, o porque no dejamos hablar a nuestro interlocutor, o porque no miramos detenidamente, o porque no razonamos lo suficiente o simplemente porque nuestro ego es mayor que nuestra prudencia.

Pero si comunicamos con el cuerpo. Los mismos ciegos lo saben. Son capaces de descubrir distancias, direcciones, intensidades, ruidos, tonalidades y decenas de matices que les hablan más que el propio mensaje. 

Cuesta creer que el cuerpo no comunica. Sólo nos falta que alguien nos despeje las dudas.

(Autor foto: Visual.dichotomy  en Flickr)

2 comentarios:

  1. Llegué por casualidad a tu blog y me pareció muy interesante.

    Saludos

    Carolus
    http://www.elartedelaestrategia.com/lenguaje_corporal.html

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  2. Gracias Carolus. Visítanos cuando quieras. Un saludo

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