martes

Hoy no me puedo levantar

Al igual que cuando comienzas una dieta o te apuntas a un gimnasio, la vuelta de las vacaciones se ha de tomar “de a poco”, con tranquilidad pero sin pausa.

Lo mejor es avanzar progresivamente. Primero comprobar que no hay nada hirviendo sobre la mesa y luego usar “la fuerza del uno”. Cada día una visita más, un proyecto más, una oferta más, una llamada más, un e-mail más. Aprovecha el empuje, pásate al números dos.

Si tu compañero te deja encargado de su trabajo porque se va de vacaciones, no desfallezcas. Un rato para ti y otro para él. No mezcles. Te habrá dejado sólo lo urgente. Si surge algo nuevo explícale al cliente la situación. Lo entenderá. Él también acaba de llegar. Pide ayuda si fuera necesario. Sobre todo mantén la calma, apresurarse no es igual a estresarse.

Es importante ponerse pronto en marcha. Ya estamos en el último cuatrimestre, ese que pierde un mes por la llegada de los polvorones y los cierres. Hay que dar el último empujón, el más fuerte. Una llamada más, una visita más, un correo más. No es una carrera de potencia, es una de medio fondo. Por eso no debes agotarte pronto, guarda fuerzas, dosifícalas.

¿Cómo lo ves? ¿Te sientes con ganas? ¡Vamos! ¡Preparados, listos … a por él!

(Autor foto: The Italian Voice en Flickr)

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