jueves

Sardinas, precio y migas

El otro día paramos en un bar de La Mamola, un pueblecito de la costa granadina, que te cobra por una caña y una tapa 1,30€. Pero no una tapa cualquiera, no, te colocan un plato de postre repleto de migas y una sardina asada. ¡1,30€!


Como las migas estaban ricas de verdad, pedimos una ración completa. El plato consistía en el doble de migas, dos sardinas, dos pimientos fritos, 12 almejas y media tajada de melón. Y por eso cobraron 6€. Es decir, suponiendo que la tapa inicial costara 0,65€, por dos pimientos, media tajada de melón y 12 almejas nos clavaron 4,70€. ¡Sin bebida!

Conclusiones traidas a vuela pluma:
- El bar quiere vender cañas y tapas
- El bar no vive de dar comidas
- Es la costumbre del pueblo y nadie se atreve a cambiarla
- La mesa y la barra son cuentas diferentes
- El dueño no controla las proporciones
- El camarero se la juega al dueño
- El negocio pierde oportunidades de venta
- El bar es un hobby del dueño
- Desconocen el sigificado de expectativa
- Nos vieron cara de ...., ¡ya!

Por descontado que no volveremos a pedir otra cosa que no sea bebida y tapa.

La coherencia es una ventaja competitiva que permite a nuestros clientes enmarcar sus expectativas y les da seguridad. Revisemos pues la proporción entre el dinero que pedimos y el valor que aportamos con nuestros productos o servicios. 

(Autor foto: Teclasorg en Flickr)


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