miércoles

Métete en su boda

¡Métete en su boda! Eso es lo que pregonaba el viejo instructor de un curso para vendedores. Si logras trabajar en su boda venderás el doble al doble.

Con "boda" se refería al proyecto estrella de una empresa, ese que está dotado de presupuesto amplio y manga ancha para la ejecución. La idea era entrar a trabajar como proveedor, luchar para convertirse en colaborador habitual y, por último, ganarse la confianza para ser el único que trabaje en los proyectos especiales. Parecen etapas pero en realidad son muchos días de desvelo y trabajo bien hecho.

Dependiendo de la jerga de cada empresa a estos clientes se les llama clientes A, clientes cautivos, clientes pro, clientes plus. Da igual, son nuestros clientes objetivo, nuestros fans.

No creas ni por un momento que trabajar con ellos es fácil. Precisamente porque te abren su casa para que les eches una mano en ocasión tan especial, deberás tener en cuenta la entrada en escena de componentes emocionales que harán tambalear tu posición a cada instante. Como falles, todo el trabajo de años se irá al garete.

¡Métete en su boda! Pero extrema los cuidados y no bajes la guardia lo más mínimo.

Propietario Foto: Phillip Pessar en Flickr

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