jueves

La llamada del terror

No se alcanza la madurez hasta que se deja de sentir miedo ante la llamada de un cliente que amenaza con romper el contrato. 

El vendedor con experiencia sabe que tiene que indagar hasta descubrir el problema que hay tras cada amenaza. Pone en alerta sus cinco sentidos. En ocasiones se trata sólo de sacar una espina al león y otras, las menos, el enfermo no tiene cura. Entonces hay que evitar represalias.

A veces funcionan las medidas desesperadas. Pero es mucho mejor anclar al cliente con calidad y buen servicio. Esto lo saben bien los "senior": el tratamiento de las bajas comienza cuando se dan de alta. Por eso no temen la llamada del terror. 

(Autor foto: Trace Meek en Flickr)

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