viernes

Dale una vuelta a tu negocio


A mi hijo (6 años) le toca ordenar el zapatero. Veo cómo saca todos los zapatos y los extiende por el suelo. Lo vacía todo. Después limpia los estantes a conciencia y comienza a colocarlos de nuevo.

Nadie le sigue el paso y al cabo de un rato me avisa de que ha terminado. Su cara rezuma determinación. Quiere otra tarea. Le pregunto si ha tenido alguna dificultad y me contesta que no, que ha sido bastante sencillo. Abre las puertas del zapatero y me enseña su obra. ¡Cielos!

Intento no parecer asustado e indago el origen del caos. Me contesta: “¿Te gusta? Los he ordenado por colores”.

La verdad es que bien mirado, mal no ha quedado. Si además los hubiera colocado por tamaños hubiera sido la bomba, digno del mejor escaparatista.

Esto me hizo recordar a algunas bombonerías o tiendas de golosinas, que exponen su género con tanto mimo que lo imposible es no comprar. Los envoltorios brillantes convierten a las chocolatinas en verdaderas joyas. Juegan con los colores, las formas, las combinaciones, la disposición. Son maestros en pescar clientes por el ojo.

¿Cómo llevarías este esquema a tu negocio? ¿Qué vueltas le darías a la documentación que entregas para que tu cliente desee cogerla y leerla? ¿Qué cambios harías en tu taller para que la gente quiera entrar? Y lo más importante, ¿aún piensas que no es necesario?


(Foto de leogirly4life en Flickr)

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