miércoles

Pero ¿qué estás vendiendo?

Si necesitásemos arreglar la pata de una silla podríamos adoptar varias soluciones distintas, desde pegar la pata al asiento hasta comprar una silla nueva. Existen mútiples opciones que se diferencian únicamente en el grado de satisfacción que andemos buscando.

Lo que necesitamos es que nos recomienden la técnica más adecuada para un uso estándar. Si quisiéramos algo mejor ya se lo hubiéramos manifestado. Sobran las explicaciones sobre aleaciones de clavos o de componentes del pegamento. Nuestro deseo es quede bien, que sea económico y que dure.

El mensaje ha sido entendido a la perfección por las farmacias. En la botica pedimos un remedio para el catarro y no un componete químico. Para eso está el prospecto. Ellos son los especialistas. Es cierto que los clientes disponemos cada día de más información y que nos recomendamos unos a otros, pero la responsabilidad seguirá siendo de ellos. 

Tu responsabilidad es vender soluciones. Descubre, pues, cuál es el problema.

(Autor foto: Newtown Grafitti en Flickr)

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