martes

El valor del silencio



Conversar es necesario para avanzar en la relación con el cliente. Dialogar rompe el hielo, introduce, baja las defensas, tiende puentes, descubre información para delimitar el terreno de juego, prepara futuras citas y mil ventajas más. Pero si quieres redactar una propuesta exitosa deberás escuchar a tu cliente. Tendrás que callar.

La incontinencia verbal no es un enfermedad, es un defecto que molesta y menoscaba tu eficacia. Presentar está bien pero en algún momento tendrás que cerrar el pico para que el comprador hable de su negocio, de lo que le interesa a él. Porque al final se tratra de su negocio y no del tuyo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario