Cuando preguntamos cuál es el período medio de
cobro pocos saben responder con una cifra concreta: 34 días, 93
días.
Se nos presentan muchos casos
diferentes:
Sencillamente no se calcula. Error. Si no tienes un sistema de alarmas establecido, las deudas de
los demás te comerán irremediablemente.
Las facturas no se emiten cuando
corresponde ni se envían de inmediato. Es decir, tú mismo estás
echando piedras sobre tu tejado.
Se calcula sin ponderar. Es un error grave
pues no es lo mismo que te paguen a los 90 días 1.000.000 € que
1.000 €.
No se tienen en cuenta las fechas de
pago de los clientes. Si no eres capaz de convencer a tu cliente,
mejor te adaptas a él y ahorrarás en disgustos. En caso contrario,
asume esos retrasos autoimpuestos y mantenlos vigilados.
No se hace seguimiento de los cobros.
Nadie tiene prisa por pagar. Para colmo, todos estamos tan ocupados en
nuestras tareas que no tenemos tiempo para las de los demás. Tendrás que
reclamar tu parte.
No hay un procedimiento de facturación
ni de cobro. Esto es lo más común. Llámalo
procedimiento, hábito, rutina o como quieras. No necesitas ningún
software especial, es cuestión de ponerse.
Como ves, muchos de los problemas
parten de nosotros mismos. ¿Cómo lo haces tú? Escríbenos.
(Autor foto: CarbonNYC en Flickr)














